
1,2 millones de soldados rusos han muerto, resultado heridos o están desaparecidos desde el ataque de Rusia a Ucrania hace casi cuatro años.
Y el enorme costo humano ha asegurado ganancias territoriales relativamente pequeñas en el campo de batalla: Rusia aumentó la cantidad de tierra ucraniana bajo su control en solo un 12 % desde 2022, dice el informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).

El informe pone en tela de juicio las suposiciones de muchos círculos, incluida la Casa Blanca, de que una victoria rusa en Ucrania es inevitable y próxima.
La estrategia de defensa en profundidad de Kyiv —el uso de trincheras, obstáculos antitanque, minas y otras barreras, junto con drones y artillería— ha obstaculizado los intentos de Rusia de obtener avances significativos, según el informe.

Mientras tanto, las bajas en el campo de batalla favorecen a Ucrania en una proporción de 2,5 o 2 a 1.
Rusia y Ucrania no publican cifras detalladas de sus bajas en combate.
El número de víctimas en Ucrania es de entre 500.000 y 600.000 muertos, heridos y desaparecidos en comparación con los 1,2 millones de Rusia, indica el estudio.
Rusia ha sufrido entre 275.000 y 325.000 muertes en el campo de batalla, en comparación con las 100.000 a 140.000 de Ucrania, de acuerdo con el informe.

“Los datos sugieren que Rusia difícilmente esté ganando”, escriben los autores.
“Las pérdidas militares rusas, de muertos y heridos, ahora exceden las tasas sostenibles de reclutamiento y reemplazo”, manifestó James Ford, embajador adjunto del Reino Unido ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, en un discurso la semana pasada.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, tiene relativamente poco que mostrar por los cientos de miles de personas que han muerto desde que ordenó la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
En los últimos dos años, las ganancias territoriales rusas en algunas áreas se pueden medir en apenas metros por día, mucho menos de la mitad de un campo de fútbol, dice el informe del CSIS.

Los avances diarios de Rusia en el campo de batalla (14 m por día en Chasiv Yar, 22 m por día en Kupiansk, 69 m por día en Pokrovsk) son menores que las que vieron las tropas aliadas durante la infame Batalla del Somme en la Primera Guerra Mundial, una campaña de cinco meses en 1916 en la que una fuerza británico-francesa ganó menos de 82 m por día contra los defensores alemanes.
En los últimos dos años, “las fuerzas rusas han ganado menos del 1,5 por ciento del territorio ucraniano”, sostiene el informe.