La agresión se registró la noche del sábado en un establecimiento de comida rápida, según autoridades locales, quienes indicaron que la investigación inicial descarta el móvil aleatorio y no representa un riesgo inminente para la población
Un hombre de 36 años murió y otras seis personas resultaron heridas en un tiroteo ocurrido la noche del sábado 12 de abril dentro de un restaurante Chick-fil-A en Union, Nueva Jersey, según confirmaron las autoridades.
La investigación inicial descarta que se tratara de un acto de violencia aleatorio, y tanto la fiscalía local como fuentes oficiales insisten en que no existe una amenaza inmediata para la población general. La agresión, ocurrida poco antes de las 21:00 horas, reaviva la preocupación por la seguridad en espacios públicos en Estados Unidos y movilizó a distintos niveles de gobierno y cuerpos de emergencia locales.

La víctima fatal fue identificada como Alex Lopez, esposo de una de las trabajadoras del local, según precisó el medio Union Today. Fuentes del Departamento de Medicina Forense del condado de Union, retiraron el cuerpo pasada la medianoche.
Los seis lesionados, de acuerdo al despacho de emergencias difundido por CBS News, presentan heridas que no ponen en riesgo su vida: de ellos, al menos uno sufrió un impacto en el rostro y dos en las piernas, de acuerdo a la comunicación de un despachador: “Tengo un testigo inconsciente. Tengo uno con disparo en el rostro… y al menos dos en la pierna”.
La rápida difusión de un video captado por la cámara de un automóvil mostró la confusión que siguió a los disparos: se observa a varias personas, incluyendo a un hombre enmascarado que aparentemente porta un arma, huir del restaurante por la emblemática Ruta 22, a solo 10 minutos en auto de Newark. El ataque generó alarma en el área y motivó un despliegue policial y forense significativo.

De acuerdo con la portavoz de la Oficina del Fiscal del condado de Union, Lauren Farinas, la investigación preliminar sugiere que el tiroteo no fue aleatorio y que el público en general no enfrenta un peligro persistente.
“No se han realizado arrestos hasta el momento, pero la investigación revela que no parece ser un acto de violencia al azar y no existe una amenaza inmediata para la ciudadanía”, señaló Farinas en declaraciones recogidas por The New York Times y Union Today.
El fiscal federal para el distrito de Nueva Jersey, Robert Frazer, remarcó en Union Today que su oficina sigue de cerca el desarrollo del caso, y subrayó que hasta el momento no existe ninguna “prueba de ideología terrorista” relacionada con el ataque. A pesar de las especificidades de la agresión, el móvil sigue sin ser esclarecido y los posibles autores permanecen en libertad mientras continúan las pesquisas.