El ejército israelí en una ofensiva conjunta con fuerzas estadounidenses, bombardearon varias ciudades de Irán, Reportan al menos 40 muertos en una escuela del sur iraní.
Irán respondió lanzando misiles contra objetivos militares de Israel y EE.UU. ubicados en Qatar, Bahréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.


La decisión de Estados Unidos e Israel de sumergirse en una nueva guerra con Irán crea un momento muy peligroso con consecuencias impredecibles. Israel utilizó la palabra «preventivo» para justificar su ataque.
Las pruebas demuestran que no se trata de una respuesta a una amenaza inminente, como implica la palabra «preventivo».

Israel y Estados Unidos han calculado que el régimen islámico de Irán es vulnerable, ya que se enfrenta a una grave crisis económica, a las consecuencias de la brutal represión de las protestas a principios de año y a unas defensas aún muy dañadas por la guerra del verano pasado. Su conclusión parece haber sido que se trataba de una oportunidad que no debía desaprovecharse.
También supone otro golpe al tambaleante sistema del derecho internacional.
En sus declaraciones, tanto el presidente Donald Trump como el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmaron que Irán era un peligro para sus países; Trump dijo que era un peligro global.

