La DDI llevó adelante 13 allanamientos en la provincia de Santa Cruz, como parte de una acción coordinada a nivel global para combatir la facilitación, consumo y distribución de material de abuso sexual infantil, uno de los delitos más graves dentro de la ciberdelincuencia.
En Santa Cruz, los procedimientos se realizaron de manera simultánea en las localidades de Río Gallegos, El Calafate y Comandante Luis Piedra Buena, con la intervención de divisiones de Investigaciones y Cibercrimen, además del apoyo de áreas especializadas en narcocriminalidad y delitos complejos. Como resultado, se secuestraron diversos dispositivos informáticos que serán sometidos a peritajes para avanzar en las investigaciones.
En Río Gallegos se concretaron nueve allanamientos, que derivaron en la demora de cinco personas mayores de edad, mientras que cuatro menores quedaron bajo resguardo, fijando domicilio.
Por su parte, en Piedra Buena se realizaron dos procedimientos, mientras que en El Calafate se llevaron a cabo tres allanamientos. En uno de estos últimos domicilios, las autoridades encontraron cuatro armas de fuego, que también fueron incautadas.
El consumo, almacenamiento y distribución de material de abuso sexual infantil constituyen delitos penales severamente castigados. Este tipo de contenido no solo evidencia situaciones de extrema vulnerabilidad, sino que además alimenta redes criminales que operan a escala global mediante plataformas digitales.
Se remarca la importancia del trabajo conjunto entre países para desarticular estas organizaciones transnacionales. El despliegue involucró a organismos judiciales y fuerzas de seguridad de 15 países, entre ellos Estados Unidos, Brasil, Colombia, Uruguay,
Paraguay y Argentina, consolidando uno de los principales esquemas de cooperación internacional en la lucha contra delitos que atentan contra la integridad de la infancia.
La investigación continúa en curso y no se descartan nuevas medidas en el avance de la causa.