La experiencia se desarrolla en la chacra experimental de Perito Moreno. Forma parte de un proyecto del Consejo Agrario Provincial y el INTA que evalúa maíces de ciclo corto para ver si el cultivo puede adaptarse al clima patagónico.

En la localidad de Perito Moreno se realizó la cosecha de los primeros choclos de un ensayo de maíces de ciclo corto que se desarrolla en la chacra experimental del Consejo Agrario Provincial, en articulación con la oficina local del INTA.

La jornada formó parte de un proceso de experimentación que busca evaluar nuevas alternativas productivas para la región. De la actividad participaron técnicos, productores y el coordinador provincial del Consejo Agrario en Perito Moreno, Raúl Cárdenas.

El material cosechado corresponde a las franjas de borde del cultivo, implantadas para proteger el interior del ensayo donde se encuentran las distintas variedades de maíz que están siendo evaluadas.

En ese sector central el cultivo continúa siendo monitoreado para observar su desarrollo, comportamiento y grado de adaptación a las condiciones climáticas de la zona.

Se trata de maíces de ciclo corto de origen francés, desarrollados para completar su ciclo productivo en menos tiempo que los materiales tradicionales. Este tipo de genética busca adaptarse a regiones con estaciones de crecimiento más breves y temperaturas más bajas, como ocurre en la Patagonia austral.

El ensayo forma parte de un programa más amplio que evalúa once híbridos de maíz en distintas localidades de Santa Cruz, con el objetivo de generar información local sobre su adaptación, rendimiento y potencial productivo.

La iniciativa apunta a explorar la posibilidad de incorporar este cultivo a los sistemas productivos de la provincia, ya sea como grano o como forraje para fortalecer la actividad ganadera.