El SIPGER pone en conocimiento de sus afiliados y de la sociedad que su conducción recibió una grave amenaza destinada a condicionar su acción gremial. Esta Comisión Directiva había advertido que intentarían recurrir a la vía judicial para disciplinarnos.
Atravesamos una primera causa, obtuvimos una resolución favorable y hoy comprobamos que pretenden continuar por ese camino. No vamos a dejarnos amedrentar ni a retroceder.
Desde el inicio advertimos que intentarían llevar al terreno judicial aquello que no podían resolver mediante el diálogo. Lo dijimos antes de que se dictara la medida cautelar contra el SIPGER por una protesta originada en el incumplimiento de una operadora.
La enfrentamos conforme a derecho. Presentamos nuestros argumentos, defendimos la legitimidad del reclamo y esperamos la resolución. La Justicia finalmente dejó sin efecto la cautelar y determinó que nuestra organización no había cometido delito alguno.
Mientras aquel proceso llegaba a su fin, recibimos datos concretos de que la ofensiva continuaría. Se estaban preparando nuevas causas, denuncias falsas y operaciones destinadas a presionar al Sindicato y a sus autoridades.
Hoy, un integrante de esta Comisión Directiva recibió una amenaza directa y de extrema gravedad. No vamos a reproducir sus términos, pero se le advirtió que avanzarían judicialmente contra nuestra organización y sus representantes. Los hechos posteriores confirmaron que aquella advertencia no era una simple bravata.
Hacemos pública esta secuencia y dejamos constancia de lo ocurrido para que cualquier acción promovida a partir de ahora contra el SIPGER, sus autoridades o sus representantes sea analizada dentro de este contexto.
Ya conocemos el método. Denuncias falsas, causas armadas y operaciones comunicacionales para intimidarnos, desgastar a esta conducción y conseguir que el Sindicato abandone los reclamos de los trabajadores.
No lo van a conseguir.
Tenemos las cuentas claras, una gestión a la vista y nada que esconder. Cada decisión de esta Comisión Directiva puede explicarse y cada acto institucional puede defenderse.
Quienes pretenden amenazarnos deberían estar dispuestos a dar cuenta, con la misma claridad, de sus actos, sus decisiones y la forma en que ejercen las responsabilidades que hoy ocupan.
Promoveremos las acciones legales correspondientes para que quienes resulten responsables respondan por lo ocurrido. Respetamos a la Justicia y recurriremos a ella cada vez que sea necesario. Resulta inaceptable que alguien pretenda utilizarla como instrumento de presión política y persecución sindical.
La libertad sindical no depende de la tolerancia de ningún funcionario. Los trabajadores tienen derecho a organizarse, elegir a sus autoridades y defender colectivamente sus intereses sin amenazas ni represalias.
El SIPGER no es obsecuente, cómplice ni dócil frente a lo incorrecto. Tampoco responde a sectores, poderes o nombres propios. Nuestra obligación es defender a los trabajadores y responder a la voluntad de nuestros afiliados.
La conducción del Sindicato tiene el respaldo de su cuerpo de delegados y del conjunto de los trabajadores. Lo comprobamos en cada asamblea, en los yacimientos y en los tráileres. Nuestros compañeros nos ven todos los días defendiendo puestos de trabajo, resolviendo problemas y acompañando a sus familias.
Ese acompañamiento se construye con trabajo, presencia y compromiso. La voluntad de los afiliados no puede sustituirse mediante presiones externas. Al SIPGER lo conducen los trabajadores y nadie va a decidir por ellos desde afuera.
Lo que hoy enfrentamos forma parte de una práctica que Santa Cruz viene observando desde hace meses. Multas millonarias, judicialización y distintas formas de presión contra organizaciones que se atreven a reclamar. Hay sectores dispuestos a dialogar únicamente mientras los demás obedezcan. Ante cualquier diferencia o decisión independiente, responden con castigos.
El SIPGER respetó siempre las instancias institucionales, mantuvo abiertas las mesas de negociación y contribuyó a preservar la paz social incluso durante los momentos de mayor tensión. Algunos confundieron esa responsabilidad con subordinación. Se equivocaron.
Quienes hoy ejercen otras responsabilidades deben ocuparse de resolver los problemas de la provincia y respetar la autonomía de una organización conducida por sus trabajadores.
La caída de la producción, la pérdida de puestos de trabajo, la salida de operadoras y la demora de nuevas inversiones exigen conducción y respuestas. Ningún apriete genera producción, atrae capitales o crea empleo.
Esta Comisión Directiva cumplió con sus responsabilidades durante uno de los períodos más difíciles de la actividad hidrocarburífera santacruceña. Hubo momentos en los que ni siquiera existían certezas sobre su continuidad y miles de familias temían quedarse sin trabajo.
La forma en que se produjo la salida de YPF, la demora en el ingreso de nuevas operadoras, la caída de la actividad y la consiguiente pérdida de afiliados responden a decisiones políticas adoptadas fuera del Sindicato. Quienes las impulsaron y tenían la responsabilidad de garantizar una transición ordenada deben asumir sus consecuencias.
Todo lo ocurrido desde 2023 redujo los recursos y limitó las posibilidades de nuestra institución. Aun así, el SIPGER mantuvo sus prestaciones, los beneficios, la atención de las sedes, las instalaciones y los servicios destinados a los afiliados y sus familias.
También ampliamos el patrimonio colectivo con nuevas sedes, polideportivos, salones de usos múltiples y espacios para el deporte, la capacitación, la recreación y la vida comunitaria. Cada obra pertenece a los trabajadores y demuestra que, incluso en medio de la crisis, esta conducción preservó lo construido y mantuvo al Sindicato de pie.
Reclamamos inversiones, protegimos puestos de trabajo y evitamos que las consecuencias de decisiones ajenas terminaran descargándose sobre nuestros compañeros. Atravesar esas condiciones exigió firmeza, responsabilidad y capacidad para encontrar soluciones.
Que nadie vuelva a confundir esa conducta con debilidad.
Los sindicatos forman parte de Santa Cruz. Representan a quienes todos los días ponen el cuerpo para que la provincia produzca. Convertirlos en adversarios, castigarlos o exigirles que acompañen en silencio políticas que perjudican a sus trabajadores solo profundizará la crisis.
Somos trabajadores y no vamos a abandonar a la familia petrolera. Tampoco vamos a desentendernos de las familias santacruceñas que sufren la pérdida de empleo, la paralización de la producción y la falta de respuestas.
Si nuestra actuación provoca semejante reacción, queda expuesto qué intereses estamos afectando. Quieren un Sindicato débil, callado y dispuesto a obedecer. El SIPGER seguirá siendo exactamente lo contrario.
A partir de este momento seremos todavía más rigurosos. Señalaremos cada decisión que destruya empleo, frene la producción o agrave la crisis de Santa Cruz. Lo haremos públicamente, con argumentos y sin concesiones.
Nuestro deber es defender a los trabajadores, no proteger a quienes ocupan el poder.
La actividad institucional continuará con absoluta normalidad. Nada alterará el funcionamiento del Sindicato ni la defensa gremial de nuestros afiliados.
Agotaremos siempre las instancias de negociación y conservamos intacta nuestra capacidad de movilización. Si vuelven a poner en riesgo los derechos o los puestos de trabajo, intentan vulnerar nuestra representación gremial o atacan a cualquier integrante de la Comisión Directiva, delegado o colaborador, nos encontrarán ante las instituciones que deban responder y en cada lugar donde resulte necesario hacernos escuchar.
El SIPGER ejercerá todas las herramientas gremiales, institucionales y legales que correspondan.
No tenemos miedo. Nos respaldan los trabajadores y la tranquilidad de haber cumplido con nuestras responsabilidades.
Quienes impulsen estas maniobras deberán hacerse cargo. Nosotros seguiremos haciendo lo que nos corresponde hasta donde sea necesario.
Ningún poder circunstancial está por encima de los trabajadores.
Los cargos pasan. Los trabajadores quedan. Y el SIPGER también.
Rafael Güenchenen
Secretario General SIPGER
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