Una grave denuncia vuelve a poner bajo la lupa la relación entre el SIPGER y Transportes Unidos S.A. (TUSA). Según información aportada a este medio, mediante gestiones y presiones gremiales la empresa habría logrado quedarse con una autobomba perteneciente a YPF que posteriormente habría sido desarmada para utilizar el camión como hidrogrúa.
No se trataba de una unidad abandonada ni fuera de servicio. Durante 2025, Los diferentes medios periodísticos informaron sobre una autobomba de YPF trabajando en un incendio de grandes dimensiones en la zona petrolera Escondido 01, a unos 40 kilómetros de Las Heras, junto a Bomberos de la Policía, voluntarios y brigadistas.
Por sus características, la unidad corresponde al tipo de autobomba industrial WF 10000 1000 CAFS montada sobre chasis Scania G480, un vehículo especialmente preparado para combatir incendios industriales y petroleros.

DE AUTOBOMBA OPERATIVA A HIDROGRÚA PRIVADA
La denuncia sostiene que, después de salir de YPF, la autobomba terminó en manos de TUSA y la mandaron a desguace: se retiró el equipamiento específico contra incendios para reconvertir el vehículo en una hidrogrúa.
El interrogante es inevitable: ¿quién decidió desprenderse de una herramienta que estaba operativa, bajo qué condiciones llegó a una empresa privada y qué intervención tuvo SIPGER en esa operación?
Una unidad de estas características podría haber sido destinada a Bomberos, Protección Civil o algún organismo de emergencia de Santa Cruz. En una provincia petrolera, con enormes distancias, actividad industrial e incendios rurales, su utilidad para la comunidad resultaba evidente.


TUSA, OTRA VEZ EN EL CENTRO DE LA POLÉMICA
El episodio aparece además pocos días después de otra denuncia que involucró a TUSA y al dirigente petrolero Nallib Rivera. El periodista Gianfranco Casarin afirmó que Rivera habría percibido un acuerdo equivalente a 39 salarios, por más de $514 millones, al desvincularse de la compañía y que, meses después, habría regresado a trabajar allí.
A esto se suma que documentación societaria identifica a Jéssica Barrionuevo como presidenta de Transportes Unidos S.A. La relación de pareja entre Barrionuevo y Rivera fue señalada públicamente en el marco de aquella denuncia.
Ahora surge un nuevo capítulo que requiere explicaciones: una autobomba que durante 2025 estaba combatiendo incendios habría terminado desarmada y reconvertida en una herramienta de trabajo para una empresa privada.