La visita de Trump se da después de la reunión entre el republicano y el presidente interino de Siria, Ahmad al-Sharaa, el primer encuentro de líderes de ambas naciones en 25 años.
El presidente, Donald Trump, aterrizó en Doha, Catar, en el segundo día de su gira por Medio Oriente. Fue recibido por el emir, Tamim bin Hamad Al Thani, que le ofreció una ceremonia de bienvenida. El encuentro se da en medio de la polémica por un avión de lujo que el país quiere regalarle al mandatario republicano y tras la reunión que éste sostuvo antes con el presidente interino sirio, Ahmad al-Sharaa.
La Casa Blanca aseguró este miércoles que Trump ha firmado un acuerdo con Catar por valor de al menos 1.2 billones de dólares, aunque no se proporcionó documentación para respaldar esa cifra.
“El presidente, Trump, también anunció acuerdos económicos por un total de más de 243.500 millones de dólares entre Estados Unidos y Catar, incluida una venta histórica de aviones Boeing y motores GE Aerospace a Qatar Airways”, añadió la Casa Blanca.
La reunión entre Trump y al-Sharaa fue el primer encuentro entre los líderes de ambas naciones en 25 años y que podría marcar un punto de inflexión para Siria, un país que lucha por dejar atrás de décadas de aislamiento internacional.
El encuentro, paralelo a la reunión de Trump con los líderes del Consejo de Cooperación del Golfo, marca un giro importante para una Siria que sigue adaptándose a la vida tras más de 50 años de férreo control del régimen de la familia Assad.
Trump elogió a al-Sharaa ante los periodistas tras la reunión en el Air Force One, señalando que era un “tipo joven y atractivo. Un tipo duro. Con un pasado fuerte. Un pasado muy fuerte. Luchador”.
Bajo el nombre de guerra de Abu Mohammed al-Golani, al-Sharaa tenía vínculos con el grupo terrorista Al Qaeda y se unió a los insurgentes que luchaban contra las fuerzas estadounidenses en Irak antes de unirse a la guerra en Siria. Incluso fue encarcelado por tropas estadounidenses allí durante varios años.
“Tiene una verdadera oportunidad de mantenerse”, dijo Trump. “Es un verdadero líder. Lideró una ofensiva y es realmente asombroso”.
Trump había anunciado el día anterior, al iniciar en Riad su gira por tres países de Medio Oriente, que también retiraría las sanciones estadounidenses impuestas a Siria cuando aún gobernaba el ahora depuesto autócrata Bashar al-Assad.
La gente de toda Siria vitoreó en las calles y encendió fuegos artificiales el martes por la noche para celebrar, con la esperanza de que su nación, excluida de las tarjetas de crédito y las finanzas globales, pudiera reincorporarse a la economía mundial cuando más necesita inversiones. La reunión se produjo incluso después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, le hubiera pedido previamente a Trump que no levantara las sanciones contra Siria, lo que subraya una vez más el creciente descontento entre la Casa Blanca y el Gobierno israelí mientras continúa su guerra contra el grupo palestino Hamas en la Franja de Gaza.
“Ordeno el cese de las sanciones contra Siria para darles un nuevo comienzo”, declaró Trump ante el Consejo de Cooperación del Golfo tras su reunión con al-Sharaa. “Les da la oportunidad de alcanzar la grandeza. Las sanciones fueron realmente devastadoras, muy poderosas”.
Trump afirmó que Al Sharaa había acordado unirse a los Acuerdos de Abraham y eventualmente reconocer al Estado de Israel, pero Siria no lo ha confirmado. Trump declaró a la prensa: «Creo que tienen que arreglar sus asuntos. Le dije: ‘Espero que te unas cuando todo esté arreglado’. Dijo: ‘Sí’. Pero tienen mucho trabajo por hacer».

