Una de las dos mujeres detenidas durante los allanamientos realizados en el barrio Cerro Calafate registra al menos tres causas por distribución de estupefacientes, incluso mientras se encontraba privada de su libertad.

Una cumplía prisión domiciliaria y la otra estaba bajo el control de una tobillera electrónica. Sin embargo, la investigación sostiene que continuaban vendiendo cocaína y marihuana.

Pese a esas medidas, ahora están acusadas de continuar distribuyendo estupefacientes mediante entregas en motocicleta y desde las propias viviendas, bajo la modalidad conocida como kiosco».

Las dos mujeres y un hombre permanecen detenidos. El lunes serán llevados a una audiencia de formalización.