La Justicia de Caleta Olivia ordenó procedimientos en dependencias del Servicio Penitenciario y en una vivienda particular. Secuestraron celulares y pendrives que serán peritados. García, de 50 años, desapareció el 8 de diciembre de 2025.
La investigación por la desaparición de Mario «Pato» García, visto por última vez el 8 de diciembre de 2025 en Caleta Olivia, sumó en las últimas horas un giro relevante: la Justicia ordenó allanamientos simultáneos en Puerto San Julián, a más de 400 kilómetros del lugar donde se perdió su rastro.
Los procedimientos fueron ejecutados por unidades especializadas del Departamento de Investigaciones del Delito Organizado Zona Centro, en cumplimiento de un exhorto judicial librado desde la sede con asiento en Caleta Olivia.
Según fuentes oficiales, los allanamientos se concretaron en: Ambas instalaciones del Servicio Penitenciario Provincial en San Julián y una vivienda ubicada en calle Mitre al 1300.
Durante los procedimientos se incautó una cantidad significativa de teléfonos celulares y dispositivos de almacenamiento tipo pendrive. El material será sometido a pericias técnicas para reconstruir comunicaciones, contactos y posibles movimientos vinculados a la causa.
Además, se secuestró marihuana, lo que dio lugar a actuaciones paralelas en el fuero federal.
El expediente ya había tenido avances en Caleta Olivia días atrás, cuando una inspección en una vivienda del barrio Lucila Ortiz derivó en la demora de dos personas. Esa medida surgió tras establecer que García habría abordado un vehículo en el barrio 2 de Abril con destino a ese domicilio, uno de los últimos puntos firmes en la cronología del caso.
Sin embargo, hasta el momento no se confirmó oficialmente el hallazgo de pertenencias o rastros biológicos que permitan determinar su paradero.
La expansión de la investigación hacia San Julián introduce un elemento nuevo: la posible existencia de comunicaciones o vínculos que trascienden el ámbito estrictamente local.
El dato central no es solo el secuestro de dispositivos electrónicos, sino el alcance territorial de la pesquisa. Que se allanen dependencias penitenciarias sugiere que la Justicia explora hipótesis más amplias, ya sea en torno a comunicaciones, contactos o posibles encubrimientos.
A casi dos meses de la desaparición, el caso García se encuentra en una etapa de análisis técnico y reconstrucción digital, mientras la familia y la comunidad siguen aguardando respuestas concretas.